Cirugía ocular con rayos láser

La cirugía oftálmica con rayos láser es uno de los adelantos más importantes de la última década en el campo de la oftalmología. El láser puede usarse en varias partes del globo ocular donde es útil para el tratamiento de muchas enfermedades de los ojos.

¿Qué es y cómo funciona el láser?

La palabra láser corresponde a la sigla de "light amplification by stimulated emission of radiation" (luz amplificada por emisión estimulada de radiación). En los equipos de láser usados más a menudo en oftalmología se pasa una corriente eléctrica potente a través de un tubo que contiene un gas (argón, criptón o neodimio-YAG), lo que produce energía en forma de un haz uniforme, angosto, de luz. El enfoque a través de un microscopio de este haz de luz emitido por el láser causa coagulación por calor, corte, o explosiones minúsculas en ciertos tejidos del ojo.


En oftalmología se usan varios tipos de láser para el tratamiento de diferentes trastornos oculares. Los equipos oftálmicos de láser normalmente se identifican de acuerdo con el gas que contienen en el tubo de plasma. Por ejemplo, el láser que usa el gas argón, y que emite un haz de luz verde o azul verdosa, puede preferirse para tratar un tipo de trastorno ocular, mientras que el que usa el gas criptón, y que emite un haz de luz roja o amarilla, puede preferirse para tratar otro tipo de padecimiento.

¿Qué ventajas tiene usar un láser oftálmico?

La cirugía oftálmica con láser es importante por varias razones. El láser oftálmico permite el tratamiento de muchos pacientes sin riesgo de infección, casi sin dolor, y sin necesidad de hospitalización. Al poder utilizar técnicas avanzadas tanto de acceso a campos microscópicos como de sistemas de enfoque con el láser, el oftalmólogo dispone de métodos con un grado de precisión y control que no ofrecían las técnicas quirúrgicas previas. Esta precisión, riesgo mínimo, conveniencia, y costo reducido permiten tratar a un número mayor de pacientes con una variedad creciente de enfermedades oculares, con resultados excelentes.

¿Qué enfermedades pueden tratarse con el láser?
Enfermedades de la retina:

Los desgarros retinales, o agujeros, que pueden conducir al desprendimiento de la retina, pueden tratarse con coagulación por láser normalmente usando el equipo de argón. Los síntomas de desgarros de la retina suelen iniciarse súbitamente en forma de centelleos o sombras flotantes en un ojo. La agudeza visual puede disminuir o no estar afectada. No todos los desgarros de retina pueden tratarse con el láser: si la retina se ha desprendido, no puede usarse coagulación con láser oftálmico y normalmente se debe realizar una operación quirúrgica.

La retinopatía diabética es una causa importante de ceguera. Hay dos tipos principales de retinopatía diabética. Un tipo (retinopatía proliferativa) se caracteriza por el desarrollo de vasos sanguíneos nuevos en la superficie de la retina, que pueden causar hemorragias y formación local de bandas de tejido fibroso en la retina. Un segundo tipo, la retinopatía edematosa o de fondo, se caracteriza por exudado de los vasos sanguíneos pequeños de la retina, con reducción consiguiente de la visión.

El paciente con retinopatía diabética en sus primeras etapas no presenta necesariamente una reducción de la visión, por lo cual es muy importante, especialmente en personas con diabetes de varios años de duración, someterse a exámenes oculares regulares realizados por un oftalmólogo.

La degeneración macular nunca causa ceguera total, pero puede afectar gravemente la visión central o de lectura. En ciertos casos, esta afección puede tratarse con el láser de argón o criptón. Desgraciadamente, la mayoría de los pacientes con degeneración macular no pueden beneficiarse del tratamiento con láser oftálmico debido al deterioro gradual de la retina central. Los pacientes pueden evaluarse usando técnicas fotográficas (angiografía con fluoresceína) para determinar la presencia y localización de vasos sanguíneos anormales, que se tratan de destruir con el láser oftálmico para evitar que las hemorragias o la formación de tejido fibroso reduzcan la visión central.

Hay otros trastornos retinales que también pueden tratarse con éxito utilizando el láser oftálmico, incluso la retinopatía serosa central, la enfermedad de Eales, la histoplasmosis y algunos tumores oculares.

Glaucoma:

El glaucoma es una enfermedad que afecta por lo menos a dos de cada 100 ancianos en los Estados Unidos. En los casos no tratados, el nervio de la visión (el nervio óptico) se lesiona generalmente porque la presión del líquido dentro del ojo es demasiado elevada. Afortunadamente, si la enfermedad se descubre a tiempo y se trata antes de que cause un daño notable al nervio óptico, se puede evitar que el glaucoma cause la pérdida de la vista. El glaucoma, más que cualquier otro trastorno de los ojos, debe ser descubierto a tiempo para poder tratarlo con éxito.

La forma más común de glaucoma es la de ángulo abierto. Como no hay síntomas iniciales, el diagnóstico precoz solamente puede ser hecho por medio de un examen ocular realizado por un oftalmólogo. Si la presión dentro del ojo no puede controlarse de modo adecuado con medicamentos, se puede recurrir a la cirugía con láser oftálmico para mejorar el drenaje de líquido y reducir la presión ocular.

El glaucoma de ángulo estrecho generalmente va acompañado de dolor, ojos enrojecidos, halos alrededor de las luces, visión borrosa y a veces náuseas y vómitos. El láser se usa para crear una abertura pequeñísima en el iris del ojo para permitir que los líquidos circulen y reducir la presión ocular.

Membranas del ojo:

Después de la cirugía ocular, como en el caso de extracción de cataratas, o bien como resultado de una enfermedad, las membranas de los ojos pueden volverse opacas y oscurecer la visión. El láser de neodimio-YAG, que causa microexplosiones, a menudo se usa para abrir estas membranas. Al contrario de lo que muchos creen, el láser no se usa para extirpar cataratas. El láser de neodimio-YAG puede usarse para abrir un agujero en la membrana antes o después de la cirugía de cataratas.

El oftalmólogo es un médico (doctor en medicina u osteópata) que se ha especializado. y que ha obtenido una licencia para proporcionar atención completa a los ojos, incluso cirugía con láser. La atención ocular total incluye exámenes oculares médicos completos, prescripción de lentes correctivas, diagnóstico de enfermedades y trastornos de los ojos, y uso de los procedimientos médicos y quirúrgicos apropiados necesarios para su tratamiento. Solamente un oftalmólogo puede proporcionar esta atención médica completa a los ojos.

La Academia Americana de Oftalmología es una organización compuesta por 16.000 oftalmólogos dedicados a presevar la salud de los ojos y la visión. Recuerde, el oftalmólogo proporciona una atención completa a sus ojos: médica, quirúrgica y óptica.