¿Qué es la degeneración de la mácula lútea?


Cuando se miran objetos situados directamente al frente del ojo, la mácula lútea es el punto de la retina donde se reúnen los rayos de luz enfocados por la córnea y la lente. Como ocurre con la película en una cámara fotográfica. La retina recibe las imágenes que pasan a través de la "cámara" de la lente. Si la mácula lútea está dañada, el centro de la imagen se bloquea como si se le hubiera superpuesto una área borrosa. Las imágenes alrededor del área borrosa pueden verse claramente.

La degeneración de la mácula lútea es una lesión o descomposición de la mácula. El ojo ve los objetos que se encuentran a los lados, ya que la visión lateral o "periférico" no está afectada. Por esta razón, la degeneración de la mácula lútea por sí sola no causa ceguera total, pero puede dificultar o imposibilitar la lectura o el trabajo si no se usan dispositivos ópticos especiales para visión reducida.

La retina es la delicada capa de tejidos que forra la pared interior del fondo del ojo. La mácula lútea es una área muy pequeña situada en el centro de la retina. Su tamaño corresponde aproximadamente al de una "O" mayúscula en el tipo usado en este folleto. Esta pequeña área es la responsable de nuestra vista central "al frente", usada para leer y para otras tareas delicadas.


La degeneración macular ocurre con mayor frecuencia en personas ancianas; aunque el envejecimiento no es siempre causa de pérdida de la visión central. No obstante, la degeneración de la mácula lútea es la causa más frecuente de incapacidad visual para leer y ver de cerca en los Estados Unidos.

Causas y síntomas

La forma más común de degeneración de la mácula lútea se denomina degeneración macular involucional. Esta afección corresponde a alrededor del 70% de los casos y se asocia con el envejecimiento; es causada por descomposición o adelgazamiento de los tejidos de la mácula lútea.

Alrededor de un 10% de los casos de degeneración de la mácula lútea entran dentro de una categoría llamada degeneración macular exudativa. Normalmente, la mácula lútea está protegida por un tejido tenue que la separa de los vasos sanguíneos muy delgados que irrigan el fondo del ojo. Algunas veces, estos vasos se rompen o gotean y causan formación de tejido fibroso. Este proceso, a su vez, suele dar lugar a neoformaciones anormales de vasos sanguíneos en ese tejido. Estos nuevos vasos son muy frágiles, se rompen fácilmente, y pueden gotear. La sangre y el goteo de líquido destruyen la mácula lútea y causan más formación de tejido fibroso. Las imágenes se deforman y la vista se vuelve borrosa. Las densas formaciones de tejido fibroso bloquean la visión central hasta llegar a un grado severo.

Otros tipos de degeneración de la mácula lútea son heredados, pueden ocurrir en personas jóvenes (degeneración macular juvenil) y no están relacionados con la edad avanzada. En ocasiones, lesiones, infecciones o inflamaciones diversas también pueden dañar el delicado tejido de la mácula lútea.

Si solamente está afectado un ojo, la degeneración de la mácula lútea pasa casi desapercibida en sus etapas iniciales, especialmente si el otro ojo es normal. Este trastorno a menudo afecta sólo un Ojo a la vez, de modo que puede pasar cierto tiempo antes de que el paciente se dé cuenta de sus problemas de vista.

La degeneración de la mácula lútea puede causar síntomas diferentes en cada persona. Algunas veces solamente un ojo pierde la visión mientras que el otro ve bien durante muchos años. Si ambos ojos están afectados, puede hacerse muy difícil leer o trabajar. La degeneración macular sola no causa ceguera total. Como la visión lateral normalmente no está afectada, la mayoría de los pacientes pueden bastarse a sí mismos.

Esta afección puede reducir la percepción de los colores y causar otros síntomas visuales como los siguientes:


Las palabras de una página se ven borrosas.

Las líneas rectas se deforman y, en algunos casos, el centro de la imagen está más distorsionado.

En el centro de la imagen aparece una área oscura y vacía.

Descubrimiento y diagnóstico

Muchos pacientes no se dan cuenta de que tienen un problema de la mácula lútea hasta que su vista se ha hecho obviamente borrosa. Su oftalmólogo puede descubrir la degeneración de la mácula lútea en sus etapas iniciales efectuando un examen cuidadoso del área, con un instrumento llamado oftalmoscopio, para ver si hay algún daño.

El examen normalmente incluye otras pruebas:
  • Una prueba del cuadriculado, en que el paciente mira una página (similar a papel de gráficas), que se usa para constatar la extensión de las áreas de pérdida de la vista.
  • Una prueba de visión de colores, que demuestra si el paciente puede distinguir diferentes colores, y otras pruebas adicionales que ayudan a descubrir afecciones potencialmente dañinas para la mácula lútea.
  • Algunas veces se hace un angiograma con fluoresceína. El oftalmólogo inyecta un colorante en el brazo del paciente y luego toma fotografías de la retina y mácula lútea. El colorante pone en evidencia cualquier anormalidad de los vasos sanguíneos.

Cuando los exámenes oculares periódicos forman parte de su programa de cuidado de la salud, el oftalmólogo puede descubrir y diagnosticar la degeneración de la mácula lútea en sus etapas iniciales. El descubrimiento precoz es importante, ya que el paciente puede no darse cuenta de los trastornos que están afectando su vista. El examen ocular es especialmente apropiado si otros familiares tienen una historia de trastornos de la retina. En el caso de pacientes con degeneración de la mácula lútea, el diagnóstico precoz hecho por el oftalmólogo puede evitar lesiones posteriores o ayudar al individuo a hacer un ajuste visual usando aparatos especiales para visión reducida.

Tratamiento médico quirúrgico

No hay curación para la forma involucional más común de degeneración de la mácula lútea. Sin embargo, la cirugía con láser oftálmico se ha usado para retardar la difusión de la forma exudativa menos común, pero solamente si el tratamiento se aplica en sus etapas muy iniciales. En este tratamiento se usa un haz intenso de luz láser enfocada para cerrar membranas exudantes y destruir vasos sanguíneos nuevos. Este procedimiento reduce la pérdida progresiva de la visión causada por formación de tejido fibroso en la mácula lútea y tejidos circundantes de la retina.

¿Quién puede tratar la degeneración de la mácula lútea?

El oftalmólogo es un médico (doctor en medicina u osteópata) que se ha especializado y ha obtenido una licencia para proporcionar atención y cuidado completo a los Ojos, incluyendo el diagnóstico y el tratamiento de la degeneración de la mácula lútea. La atención oftalmológica incluye exámenes oculares médicos completos, prescripción de lentes correctivas, diagnóstico de enfermedades y trastornos de los Ojos y uso de los procedimientos médicos y quirúrgicos necesarios para su tratamiento. Solamente un oftalmólogo puede proporcionar esta atención médica completa a sus ojos.

Aparatos ópticos e iluminación

Los aparatos ópticos especiales para visión reducida suelen mejorar la vista a personas con degeneración de la mácula lútea. Hay muchos tipos de aparatos de aumento. Algunos de los disponibles son anteojos, lupas de mano o fijas, telescopios y televisión de circuito cerrado para observar objetos. Los aparatos son recetados por su oftalmólogo o por un especialista o centro para visión reducida. La iluminación brillante, dirigida del modo apropiado para leer y hacer trabajos de cerca, así como el uso de ciertas lámparas especiales, suelen ser útiles. También lo son los libros, periódicos y otros artículos impresos en letra grande.

El paciente con degeneración de la mácula lútea puede obtener ayuda. Afortunadamente se dispone de aparatos visuales para ayudar a muchos pacientes a llevar una vida cómoda y relativamente normal. Con estos aparatos y la motivación apropiada, la gente con pérdida de la visión a menudo puede leer, hacer trabajos de cerca en ciertas condiciones, y llevar una vida independiente.

Si usted es mayor de 50 años o si su familia tiene una historia de trastornos de la retina, debe hacerse examinar los ojos periódicamente para descubrir cualquier signo de problemas oculares, como la degeneración de la mácula lútea. La detección temprana y, si está indicado, el tratamiento subsiguiente pueden ayudar a evitar mayor pérdida de la vista.

Si tiene otras preguntas o quiere recibir más información, póngase en contacto con su oftalmólogo.

La Academia Americana de Oftalmología es una organización compuesta por 16.000 oftalmólogos dedicados a preservar la salud de los ojos y la visión. Recuerde, el oftalmólogo proporciona una atención completa a sus ojos: médica, quirúrgica y óptica.